Si tu perro tira, no tires tú la toalla
Es una de las conductas por las que más se
reclaman los servicios de un educador canino. Una conducta que además se
perpetuará en el tiempo si no se soluciona cuanto antes. Existe un tópico muy
recurrente frente a ese comportamiento, que es la conducta dominante del perro
respecto a su guía, pero prácticamente en ningún caso es el motivo de ello.
Los factores predominantes a esa conducta
son casi siempre emocionales (excitación, ansiedad, curiosidad, etc.) y,
también casi siempre, van acompañados de la ausencia de un correcto vínculo en
el binomio guía/perro. En este post hablamos sobre la importancia del vínculo con nuestro perro.

Modificar esa conducta siempre es posible,
y aplicar métodos como los que a continuación detallaremos podrá ayudarnos. Sin
embargo siempre será recomendable la ayuda de un profesional que evalúe el
comportamiento del perro en el exterior y el porqué del mismo.
Construir desde 0 siempre será más fácil
que modificar la conducta descrita y estas rutinas pueden ayudarte a tu
objetivo.
Memoria Posicional: El perro tiene una
capacidad muy alta de memorizar posicionalmente cómo desarrolla determinadas
acciones tomándonos a nosotros como referencia, por lo que es muy fácil que
memorice su posición respecto a nosotros en el momento del paseo. Para ello es
importante que definamos a qué lado nuestro queremos que el perro pasee, y esa
misma ubicación ha de tener con cualquier otra persona que pasee con el perro
en la calle
Refuerzo de Posición: Pon comida en la
mano del lado elegido para el paseo (mira antes si es cómodo para ti llevar
comida y correa en la misma mano o si te resulta más cómodo coger la correa con
la mano contraria, por detrás de ti) e invita al perro a través de la mano a
que se ponga en el lado correcto y a la altura nuestra recomendada. Premia al
perro, coge nuevamente comida con la mano y comienza a andar asegurándote de
que el perro sigue tu mano y premiando la permanencia en la posición correcta.
Poco a poco podrás meter cambios de direcciones y de ritmo siguiendo la misma
rutina.
Sin embargo es fácil, muy fácil, que el
perro abandone la posición indicada para satisfacer lo que su instinto reclama,
adelantándonos o desviándose a otra dirección. En ese caso podremos usar
distintas técnicas para volver a llevar al perro al sitio correcto, pero en
todas debemos previamente indicar el comando NO al perro, para que poco a poco
sepa él mismo lo que debe hacer en el momento que lo oiga durante el paseo.
Detención y corrección de posición: En el
mismo instante en que el perro nos adelante o se separe, y tras decir el
comando NO, nos detenemos y permanecemos inmóviles y tranquilos hasta que el
perro también permanezca calmado. En ese momento y con la ayuda de la mano que
transporta la comida le volvemos a invitar a que tome la posición correcta.
Reanudamos la marcha y repetimos tantas veces como sea necesaria.
Cambio de dirección: En el momento en que
el perro nos adelante nosotros decimos que NO y giramos 180º dejando en ese
mismo instante, nuevamente, a nuestro perro detrás de nosotros y volviendo a
mostrarle la mano que porta el premio a su permanencia. Lo importante de esta técnica es que el perro termine por captar que sólo caminará y avanzará si permanece en el sitio correcto durante el paseo. Al igual que en la
técnica anterior, esta se repetirá tantas veces como sea necesaria.
Lo que sí debes de saber para esta y
cualquier otra conducta que queramos construir en nuestro perro es que siempre
necesitarás paciencia, constancia y determinación en cada sesión de
entrenamiento. Disfruta de cada paso que avances en lugar de frustrarte por
todos los que te queden.
Ánimo y no tires tú la toalla.
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